domingo, 8 de mayo de 2016

Cornudos: ¿por qué tantos hombres fantasean con sus esposas siéndoles infieles?



El artículo que a continuación comparto, escrito por el Dr. Justin Lhemiller y publicado en Playboy, trata de explicar, sin éxito pleno pero aportando elementos valiosos, el fenómeno de los cuernos deseados. Como bien apunta el autor, las teorías abundan, pero personalmente no creo que la respuesta plena haya sido aún encontrada, máxime cuando la teoría más aceptada por la ciencia sea la dichosa guerra de espermas que presenta varios puntos débiles, como el hecho de que un cornudo "pro" ni siquiera pone a sus espermas en competencia contra los del "macho alfa", prefiréndolos resguardados bajo su dispositivo de castidad.

Personalmente, creo que el asunto es más simple: Natura nos mueve a la reproducción de la especie, pero no a todos nos asinga el mismo papel. A algunos individuos machos (llamémosles corneadores) los pone a competir para diseminar sus semillas en tantas hembras como sea posible. A otros (sí, los cornudos) les asigna la función de ser facilitadores de la reproducción. Así las cosas, cada individuo es recompensado con placer en función de lo bien que cumple su rol que le fue asignado biológicamente. Cuando sepamos más sobre las estructuras neurológicas de nuestro cerebro, nos daremos cuenta de que hay un área que determina el rol del sujeto en cuanto a su tarea reproductiva. Cuando le den su Nobel a quien descubra esto, ojalá por lo menos mencione que hace varias décadas un transparente bloguero medio loco ya había sugerido esta idea jajaja.




 

Cornudos: ¿por qué tantos hombres fantasean con sus esposas siéndoles infieles?

(http://playboysfw.kinja.com/cuckolded-why-do-so-many-men-fantasize-about-their-wiv-1520331507)

Un sujeto musculoso, de mediana edad, llega a casa con uno de sus amigos. Juntos se acercan a la candente esposa, quien reposa tumbada en el sofá, con el vestido más corto que posee. Olvidó ponerse ropa interior. De nuevo. El marido hace una proposición: resulta que siempre ha fantaseado con observar a su mujer teniendo relaciones sexuales con otro hombre. ¿Consideraría ella hacerlo con su amigo?

Ella observa al amigo. Es aún más musculoso que su marido. Su erección está casi estallando en sus pantalones. Ella comenta sobre su tamaño, sonríe y le pregunta a su marido: "¿estás seguro de que esto es lo que quieres?". Él asiente con la cabeza, toma asiento y comienza a masturbarse mientras que su esposa va ansiosamente hacia la entrepierna del otro hombre. Procederá a tener el más caliente e intenso sexo de su vida ante los ojos de su marido.


Si alguna vez has navegado en Xtube o PornHub, habrás visto seguramente ésta y otras escenas de cuernos presentándose una y otra vez. Pero, ¿por qué la pornografía hecha por y para heterosexuales tan a menudo muestra a hombres que disfrutan de dejar que otros hombres tengan relaciones sexuales con sus esposas?


La respuesta, en parte, es que hay una gran demanda de estas escenas. En una época en que la pornografía está prácticamente respondiendo en tiempo real a las demandas de los espectadores, los consumidores de porno han dejado claro que la observación de la esposa de alguien teniendo sexo con un individuo al azar es una prioridad. Cuando los neurólogos Ogi Ogas y Sai Gaddam analizaron los contenidos de mil millones de términos de búsqueda en línea como parte de su investigación para su libro del 2012 "Mil millones de pensamientos malvados", descubrieron que la pornografía cornuda es la segunda, después de "jóvenes", en las búsquedas de pornografía heterosexual. (Para los de mente más literaria, una búsqueda rápida de "cuckold" -el término en inglés asociado con "cornudo"- en Amazon produce cientos de libros, incluyendo títulos tan ingeniosos como "The Cuck Club" y "Lucky Cucky").
 
Pero no sólo el mercado de contenidos cornudos marca la tendencia. Aunque no lo creas, hombres de la red constantemente me envían sus fantasías acerca de ver a un desconocido dándole a su esposa. "Me enciende pensar en mi esposa teniendo relaciones sexuales con otro hombre", escribió un tipo. "Y no sólo el sexo 'bien', sino el sexo salvaje, apasionado, y muy satisfactorio para ella". Otro escribió: "me gustaría poder llevar a mi esposa a los clubes de sexo para que pudiera verla teniendo relaciones sexuales con otros hombres".


Permíteme explicarme. Como sexólogo, me fascina saber qué prende a las personas y por qué. Durante los últimos dos años, he invitado a los visitantes de mi sitio web para que describan de manera anónima sus fantasías sexuales más intensas. No es de extrañar, me llagan las fantasías obligadas, como tríos y orgías tradicionales, por no mencionar el gran interés en bondage, sexo forzado, travestismo y exhibicionismo. También me han llegado unas pocas fantasías con temas de Harry Potter.


Pero por encima de todo, he sido inundado con cuentos de hombres ansiosos de ver a sus esposas o novias tomadas por otros tipos. Casi siempre están mirando sin participar, y por lo general, es importante que el otro tipo tenga un pene más grande. A menudo, estos tipos no están escribiendo sólo para compartir su fantasía; están ansiosos por saber si este deseo es "normal" o saludable para un hombre heterosexual satisfecho sexualmete y dentro de una relación comprometida. 


Sin entrar en la cuestión de lo que significa que una fantasía sea "normal", mi respuesta a estos hombres, y debo aportar una opinión profesional, es que está bien omo una forma de entretenimiento. Pero no por las razones que se podrían esperar. 

Desde una perspectiva evolutiva, la idea de que un hombre obtenga placer de ver a su esposa con otro hombre es contraria a la intuición. Históricamente, los hombres han hecho todo lo posible para evitar ser "cornudos", o para encontrarse con que sus mujeres quedaron embarazadas de otra persona. Los cuernos no sólo limitan la capacidad del hombre de "esparcir sus propias semillas", sino que les obliga a malgastar sus escasos recursos en criar niños de otra persona. Se considera que el temor por los cuernos fue un factor clave que dio forma a la manera en que nuestros antepasados ​​masculinos dieron forma a los vínculos sexuales y, al día de hoy, es considerado por muchos científicos la principal razón por la que los hombres tienden a ser más celosos (a menudo de manera violenta) que las mujeres. 

Por supuesto, los hombres tienen menos que temer a los cuernos en la actualidad. Los avances anticonceptivos y las pruebas de paternidad pueden poner tranquilidad en las mentes de los hombres. Pero las fantasías cornudas no son exclusivas de la era moderna. Éstas fueron documentadas en los escritos de Freud y otros, mucho antes de que la píldora se hubiera inventado. Hasta donde se sabe, los hombres de hoy no están en las fantasías cornudoias sólo porque se han convertido en "seguras". 

En el discurso popular, no hay escasez de teorías sobre el origen de las fantasías cornudas, o triolismo, como se le llama en el vocabulario de los psicólogos. El columnista Dan Savage ha impulsado la idea de que estas fantasías son una erotización de la ansiedad del hombre, de que su mujer lo engañará. En otras palabras, ante la amenaza de la infidelidad los hombres convierten su miedo en algo sexualmente excitante. Más recientemente, el periodista Anneli Rufus argumentó que los cornudos son sólo masoquistas que "se deleitan en la agonía psicológica" de la situación humillante. 

Pero los psicólogos no compran ninguno de estos argumentos. La erotización es una estrategia que rara vez se cambia por otros miedos. Así que ¿por qué lo haría con el miedo a la infidelidad? Adicionalmente, mientras que el argumento triolismo-masoquismo podría aplicarse en algunos casos, resulta débil cuando se tiene en cuenta que la mayoría de quienes fantasean con cuernos rara vez desean otros actos masoquistas (como ser azotado o flagelado), y sus intereses tienden a surgir en la edad adulta, a diferencia de los sadomasoquistas, cuyos intereses tienden a desarrollarse en los primeros años de la adolescencia.

Cada vez más, los científicos prefieren una explicación biológica sobre la base de un creciente cuerpo de trabajo sobre la competencia del esperma. Esta investigación muestra que cuando una mujer se aparea con varios hombres, los hombres pueden mostrar cambios de comportamiento y biológicos destinados a aumentar su probabilidad de fertilizar el óvulo sin siquiera darse cuenta. Por ejemplo, cuando los hombres se masturban con pornografía de varios hombres teniendo relaciones sexuales con la misma mujer, su eyaculación contiene espermatozoides más activos que cuando se masturban viendo a un trío por mujeres, según un estudio de 2005 que incluyó a 52 hombres. Otras investigaciones han encontrado que los hombres refieren empujar más rápido y profundo en las relaciones sexuales cuando sospechan que su pareja les ha engañado, presumiblemente como una manera de desplazar el esperma rival. Estos hallazgos sugieren la provocativa posibilidad de que los hombres están "cableados" para encontrar escenarios cornudos excitantes, pues promueven comportamientos que ayudan a su propio esperma a ganar una rabiosa guerra de esperma intra-vaginal. 

Sin ambargo, no todo el mundo está convencido de que la competencia de esperma es la clave. "Pienso en ello como el 'Síndrome de King Bee' ", David Ley, psicólogo y autor de "Insatiable Wives: Women Who Stray and the Men Who Love Them", explica por e-mail. Muchos hombres que ha conocido, simplemente se han liberado en la idea de otros tipos deseando a sus esposas. Ellos piensan para sí mismos, " 'mira qué caliente y atractiva mujer tengo' y cómo ello refleja el poder del hombre", dice Ley. "Exhibir y compartir a una mujer atractiva es un símbolo de estatus".
 
Dicho esto, las fantasías cornudas pueden tener varias motivaciones, y los factores que intervienen podrían no ser los mismos en todas las personas. Las normas sociales y culturales probablemente juegan un papel en la formación de estas fantasías, también. De hecho, las tendencias de búsqueda en Internet revelan que el interés por porno cornudo ha aumentado en la última década, lo que, según Ley, "refleja una compleja interacción de la liberación sexual y económica de las mujeres,
la tecnología rompiendo paredes de privacidad y confidencialidad, cambiando los matrimonios y haciendo más liberales los valores sexuales". Internet no solo ha sido fundamental al proveer validación pornográfica y una salida sexual para los hombres con fantasías cornudas; sino que también permite a las parejas reclutar fácilmente sin ataduras terceras personas para explorar estas fantasías en la vida real. 

Con base en mi lectura de la ciencia, las fantasías cornudas parecen ser un deseo sexual masculino normativo. ¿Pero se deben hacer realidad estas fantasías? Ley advierte que "estas fantasías se basan en fuertes emociones y programación social, por lo que no debe ser entendida a la ligere o sin un análisis cuidadoso". Llevar a otras personas a tu cama tiene el potencial de afectar tu vida sexual y el matrimonio de maneras buenas y malas una vez que la acción termina- una realidad que los videos porno tienen el lujo de evitar.

Algo sobre la Encuesta Cuckold 2018

Algo sobre la Encuesta Cuckold 2018  Tras diez días de haber inciado esta aventura, puedo decir que estoy muy gratamente sorprendido po...