jueves, 29 de septiembre de 2011

Fases de desarrollo del cornudo consentidor

Hace tiempo publiqué en el hilo de "Cornudos Consentidos Sumisos" esto que considero las etapas de desarrollo del cornudo consentidor...


1) La inocencia. Uno va por la vida creyéndose aquello de que la luna es de queso y la fidelidad existe. "Jamás le pondría el cuerno a mi mujer y ella es incapaz de ponérmelo a mí" (¿dónde hay de ésas?). "Nadie se atreva a tocar a mi mujercita, porque me lo 'quebro', soy bien machote" (ajá). La naturaleza del ser humano es la monogamia... (sí, Chucha y tus pantimedias).

2) El despertar. Algo sucede. Alguien mira lascivamente a nuestra mujer y lejos de molestarnos, nos agrada. Nuestra mujer cada vez es más puta en la cama, sabemos que nos quedamos cortos contra lo que ella merece, queremos darle más y más y más. Comenzamos a imaginar/soñar a nuestro jefe/amigo/vecino beneficiándosela... ¡y lo disfrutamos! Pensamos que estamos mal de la cabeza, pero al husmear en la red nos damos cuenta de que... ¡los cornudos somos mayoría! Hemos despertado.

3) La fantasía. Hemos asumido nuestra condición de cornudos pero nos resulta imposible hablarlo con ella. "¿Qué va a decir?", "¿cómo se lo tomará?", "yo sé que ser cornudo es de lo más común y normal, pero ella no, pensará que soy un depravado, un poco hombre, un... un... maricón". Ante la imposibilidad de hablarlo con ella estrechamos lazos de amistad con otras personas afines a nosotros. Intercambiamos experiencias y, cuando es posible, fotos de nuestras mujeres. Escribimos relatos reales o ficticios, relacionados con el tema. Nos pajeamos pensando en nuestra mujer haciéndolo con otros.

4) La seducción. La fantasía no nos es suficiente. Necesitamos dar el paso. Finalmente decidimos encararla y confesarle: "me gustaría que lo hicieras con otros". Las reacciones de ellas varían mucho y van desde el drama ("¡ya no me quieres!") hasta la aceptación ("¡ya te habías tardado!"). Pero lo normal es un punto intermedio... "no me pidas eso", "no estoy preparada para algo así", "sentiría invadida mi intimidad", etc. Comenzamos a venderle la idea, "es que me gusta que disfrutes", "no tiene nada de malo", "asómate a la red y verás que es de lo más normal".

5) Los cuernos virtuales. Tras mucho rollo la nena decide aceptar, pero sólo a nivel de juego. "Bueno, tómame unas fotos guarras y mándaselas a la bola de depravados de la red"; "esta bién, acepto chatear guarradas con tus amigos de Internet, pero no pasará de ahí". Es así que diálogos en chat, relatos, foto-corridas y photoshopazos pasan a ser nuestros cuernos virtuales. Rico, muy rico... ¡pero queremos más!

6) Los cuernos reales. Por fin uno de los corneadores virtuales la logra convencer. Nos dice un día "está bien, puchunguito, te voy a complacer en eso de acostarme con otro, pero conste que sólo es para complacerte" (por dentro se muere de ganas). Una noche, un hotel, rubor en el rostro (real y artificial), un condón, una polla distinta invadiendo a nuestra nena. ¡La meta se ha logrado! ¿La meta? ¿Cuál meta? ¡Esto sólo es el inicio!

7) Las grandes ligas. Finalmente la nena entiende el concepto. Otra salida con el mismo chico; ahora con este otro; ¿qué tal esta vez con un negrazo como los que salen en la red? Los bares liberales. Las salidas cada fin de semana. El ligue con el compañero de trabajo, el ligue con el de la tienda de la esquina. "La gloria eres tú".

La duración de las etapas varía en cada caso. Habrá incluso quien se salte alguna de ellas, pero estimo que más o menos por ahí va la cosa. Si alguien desea agregar conceptos o corregir algún error en esta especie de "taxonomía del cornudo en cuanto a su etapa de desarrollo", por favor, aporte su punto de vista.

Infieles en TV

¡Cómo se va el tiempo! Pensé que había descuidado este blog por unas cuantas semanas y resulta que ya han pasado más de nueve meses desde mi última entrada, ¡nueve meses! Esto parece un parto. En fin, lo importante es tener un espacio de expresión propio y hacer uso de él cuando el curro y las musas lo autoricen.

"Infieles" es el título de 3 series televisivas que se exhiben actualmente en TV restringida. Esta coincidencia en los nombres de tres programas diferentes es una prueba más de que el tema "cuernos" es del gusto popular.





Personas que sospechan infidelidad por parte de su pareja acuden a Cheaters para que, cámara en mano, estos "paladines de la moral y las buenas costumbres" investiguen el tema a cambio de que, de resultar cierta, la infidelidad de su pareja sea exhibida mundialmente vía TV. Desconozco qué tan verídicos sean los casos que se muestran aquí, pero de repente suelen ser "divertidos". Más info sobre el tema: http://www.cheaters.com/



Serie chilena en la que en cada capítulo se muestra una historia erótica de infidelidad. No es XXX, pero las actrices algo enseñan, más allá de que lo importante es la historia erótica, que generalmente va mezclada con humor muy latinoamericano. Alguna vez hice un pseudo-cómic basado en uno de los capítulos de esta serie, creo que me lo voy a traer para acá. Más info sobre el tema:  http://www.chilevision.cl/home/content/blogcategory/0/320/



Me enteré de esta serie el pasado sábado por la noche, cuando el ocio me hizo dar un recorrido a los canales de TV. Se trata de una serie basada en hechos reales (eso dicen, si no lo son, sí son iguales a los que ocurren diariamente), en la que se muestran casos de infidelidad que "terminan bien" (el/la "infiel" termina entendiendo que "se portó mal" y "corrige" el camino). Más allá de su carga pseudo-moralista, creo que la serie es una buena fuente para entender mejor el fenómeno de la infidelidad a través de situaciones reales (o realistas). Más info: http://blogs.tudiscovery.com/infieles/

Algo sobre la Encuesta Cuckold 2018

Algo sobre la Encuesta Cuckold 2018  Tras diez días de haber inciado esta aventura, puedo decir que estoy muy gratamente sorprendido po...